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Formatos de trabajo según el tipo de establecimiento

No todos los edificios responden igual. Un depósito con movimiento constante de mercadería necesita otro ritmo que un consorcio con subsuelo y sala de máquinas. Estos son los tres esquemas que usamos con más frecuencia, con lo que incluye cada uno y para qué casos conviene. Podés combinar partes si tu situación queda a mitad de camino.

Inspección y diagnóstico inicial

Punto de partida para saber qué hay realmente antes de instalar cualquier cosa. Recorremos el predio, revisamos bocas de cueva, rastros sobre polvo fino, accesos por cañerías y sectores con humedad. El entregable es un informe con plano de puntos críticos y una frecuencia sugerida según la actividad del lugar.

  • Relevamiento de madrigueras activas y abandonadas
  • Plano con numeración de puntos críticos
  • Recomendaciones de sellado y manejo de residuos
Solicitar la inspección inicial

Monitoreo trimestral con estaciones cerradas

Esquema pensado para restaurantes, plantas de almacenamiento y depósitos donde la mercadería circula todo el año. Instalamos estaciones de cebado cerradas y trampas de captura múltiple en los puntos ya identificados, y volvemos cada trimestre a revisar consumo, rotación y estado de cada dispositivo. Cada visita queda registrada para comparar entre períodos.

  • Estaciones rotuladas y numeradas
  • Registro de consumo por visita
  • Ajuste de ubicaciones según resultados
Ver el esquema de monitoreo

Saneamiento ambiental y corte del ciclo

Cuando el problema vuelve cada temporada, el cebadero solo no alcanza. Este formato trabaja sobre las causas: filtración de agua en subsuelos, contenedores mal ubicados, horarios de retiro de residuos y accesos sin sellar. Coordinamos con la administración o el encargado, y dejamos una rutina simple de verificación entre visitas.

  • Revisión de humedad en salas de máquinas y subsuelos
  • Ordenamiento de residuos y horarios de exposición
  • Sellado de accesos por cañerías y aberturas
Conocer las soluciones aplicadas

Si tu caso no encaja en ninguno, podés ver cómo combinamos estos formatos en los planes de servicio o revisar las soluciones por tipo de establecimiento.

Qué incluye el servicio, punto por punto

Cada intervención arranca con una inspección real del predio, no con un cebado genérico. Revisamos cámaras, ductos, depósitos y perímetro para ubicar madrigueras activas y entender por dónde entra el roedor. Después armamos el plan según el tipo de edificio: un consorcio con subsuelo húmedo no se trabaja igual que una planta de almacenamiento con carga y descarga diaria.

Diagnóstico de madrigueras y accesos

Antes de instalar cualquier equipo, verificamos qué cuevas siguen en uso y cuáles ya están abandonadas. Ese paso evita cebar a ciegas y trasladar el problema de un sector a otro. También identificamos grietas, cañerías sin sellar y aberturas en portones, porque un roedor entra por donde ya entró antes.

Estaciones de cebado cerradas y rotuladas

Usamos estaciones herméticas, numeradas y fuera del alcance de personas y mascotas. En restaurantes y cocinas se ubican lejos de las zonas de elaboración, con acceso para revisión sin cortar el servicio. Cada estación queda registrada en el plano de puntos críticos para comparar su estado entre visitas.

Trampas de captura múltiple

En depósitos, salas de máquinas y pasillos de carga instalamos trampas de captura múltiple que permiten retirar ejemplares sin manipulación directa. Se revisan en cada recorrido y se reemplazan cuando el mecanismo pierde sensibilidad. Es una alternativa cuando el cebado no es viable por normativa o por circulación de mercadería.

Sellado de accesos y control de humedad

Tapamos ingresos con materiales resistentes al roído y corregimos puntos de filtración que mantienen el ambiente propicio. Sin ese trabajo, cualquier desratización vuelve a empezar en pocos meses. Dejamos indicado qué arreglos dependen del consorcio o de la administración del predio.

Monitoreo trimestral con informe

La frecuencia sugerida se define según el nivel de actividad detectado, pero el seguimiento habitual es trimestral. En cada visita entregamos un informe con el estado de cada estación, hallazgos nuevos y recomendaciones sobre residuos y orden. Así la administración tiene un registro concreto y no depende de la memoria de una sola persona.

Si querés ver cómo se combinan estas tareas en un plan cerrado, revisá los planes de servicio o consultá las soluciones por tipo de predio.

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