Por qué un consorcio o un depósito nos elige antes que a un servicio de cebado suelto
La diferencia no está en el veneno ni en la marca de la trampa. Está en saber primero qué se está mirando. Cuando llegamos a un depósito con movimiento de mercadería o a un consorcio con historial de reincidencia, no instalamos nada el primer día: recorremos, marcamos y anotamos. Recién después proponemos estaciones, capturas múltiples y sellado de accesos.
Muchas veces el problema vuelve porque nadie cortó el ciclo: residuos mal ordenados, una pérdida de agua en el subsuelo, una cámara de basura sin horario fijo. Eso no se resuelve con más cebo. Se resuelve con un plano de puntos críticos que se pueda comparar trimestre a trimestre y con alguien que revise lo mismo cada vez. Si querés ver cómo armamos ese recorrido, podés mirar los escenarios de aplicación o revisar los planes de monitoreo según el tipo de establecimiento.