Lo que cambia después de la primera inspección
En un depósito de alimentos sobre avenida con movimiento de camiones, el problema no era la cantidad de roedores sino dónde entraban. La revisión de accesos mostró dos caños sin rejilla detrás de una cámara de frío y un sector de descarga con humedad permanente. Con las estaciones de cebado cerradas ubicadas sobre el plano y el sellado de esos pasos, el recuento de capturas bajó de forma sostenida en las visitas siguientes.
Diagnóstico de madrigueras activas
Antes de colocar cualquier cebo se marca cada boca de cueva en uso. Distinguir una madriguera activa de una abandonada evita cebar donde ya no hay actividad y trasladar el foco a otro sector del depósito.
Estaciones cerradas y numeradas
Cada estación queda rotulada y con número para el informe. En cocinas y depósitos de restaurantes se ubican lejos de las zonas de elaboración, pero con acceso para revisarlas sin cortar el servicio.
Residuos y humedad bajo control
El cebadero solo no corta el ciclo reproductivo. Ordenar contenedores, ajustar horarios de retiro y detectar filtraciones en subsuelos o salas de máquinas es la parte que sostiene el resultado entre visitas trimestrales.